domingo, 12 de noviembre de 2017

Matoke y salsa de cacahuete (Uganda)

Volvemos al continente africano, donde hace poco visitamos el Congo, y nos desplazamos hasta uno de sus países limítrofes, Uganda. Junto a Ruanda, son los tres países clave para los turistas que sueñan con visitar gorilas algún día.

Flag of Uganda.svg

El matoke se considera el plato nacional ugandés (es el nombre tanto del plátano como de la receta que se prepara con él) ya que los plátanos son muy abundantes por la zona. La verdad es que este plato no nos ha dejado precisamente deseando repetirlo, pero se merece una oportunidad. De hecho, si no se le añade un poco de picante queda bastante insulso. Aún así, me alegro de haberlo probado pues nunca se me hubiera ocurrido hacer un puré salado de plátano y es una guarnición más para el repertorio.


Ingredientes (2 personas):
  • 2 plátanos verdes
  • 1 cebolleta
  • 150 g de cacahuetes
  • Aceite de cacahuete o de oliva
  • Guindilla (al gusto)
  • Sal
  • Agua
Preparación:
  1. Pelar el plátano, trocearlo y cocerlo en una cacerola con agua hirviendo hasta que se ablande. Tardó unos 30-45 minutos.
  2. Tostar en una sartén los cacahuetes con cáscara.
  3. Triturar los cacahuetes hasta formar una pasta.
  4. Añadir 1-2 vasos de agua a la pasta de cachuete, salpimentar y cocinar en una sartén.
  5.  Una vez cocido el plátano, añadir sal y un poco de agua de cocción y machacarlo con un tenedor hasta formar una especie de puré de patatas bastante espeso.
  6. Pelar y partir la cebolleta en trozos pequeños y pocharla en una sartén con un poco de aceite. Añadir un poco de guindilla al gusto.
  7. Incorporar la cebolla a la pasta de cacahuete y cocinar unos minutos más.
  8. Servir la pasta de plátano (matoke) junto a la salsa de cacahuete.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Arroz con verduras en hojas de plátano (Tailandia)

Continuamos nuestro viaje por el mundo y volvemos al continente asiático, concretamente a Tailandia. En el blog ya tenemos más recetas de este país (como el curry de coco) pero, al igual que con otros países como India, Japón o Marruecos, hemos querido preparar algo especial para esta serie de viajes.

Flag of Thailand.svg

Buscábamos un plato donde el picante no tuviera mucho protagonismo, porque ya sabéis que a Azalea no le gusta demasiado, y no queríamos que al eliminar el picante el plato perdiera toda la gracia. Aprovechando que teníamos en casa hojas de plátano, decidimos preparar esta receta de un libro de cocina tailandesa que a Azalea le regalaron en un AIG. Con respecto a los ingredientes "raros", los encontramos sin muchos problemas en Zaragoza: las hojas de plátano en un locutorio latinoamericano, la salsa de pescado en un supermercado asiático y el vinagre de arroz en cualquier hipermercado que tenga ingredientes para preparar sushi.


Ingredientes (2 personas):
  • 100 g de arroz basmati
  • 2 hojas de plátano
  • 1/2 pimiento rojo
  • 50 g de brotes de soja
  • 1 cebolleta
  • 1/2 mango
  • 50 g de cacahuetes crudos
  • 1 trozo de jengibre
  • 1 diente de ajo
  • 1 puñadito de hojas de cilantro
  • 2 cucharadas de salsa de chile (o a nuestro gusto)
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • 3 cucharadas de salsa de pescado
  • Aceite de oliva
Preparación:
  • Lavar el arroz con agua caliente en un escurridor. Cocerlo en una cacerola con 3 partes de agua a fuego medio y tapado.
  • Dividir cada hoja de plátano en 6 trozos. Calentar agua en un recipiente con mucho fondo y ablandar en agua hirviendo las hojas de plátano durante 1 minuto. Dejar enfriar y escurrir.
  • Lavar los brotes y el pimiento y escurrir bien. Partir la cebolleta, el pimiento y los brotes en trozos pequeños. Pelar y picar el ajo. Pelar y rallar el jengibre. Reservar.
  • Calentar aceite en una sartén o wok y saltear el ajo y el jengibre. Añadir la cebolleta, el pimiento y los brotes, remover bien y pochar durante unos minutos.
  • Pelar los cacahuetes, tostarlos ligeramente en una sartén y trocerarlos (nosotros usamos la picadora, pero depende de la textura deseada). Añadirlos a un bol grande.
  • Lavar y secar el cilantro,  trocerarlo y añadirlo al bol.
  • Pelar el mango y trocearlo. Añadirlo al bol.
  • Una vez cocido el arroz y pochadas las verduras, añadirlos al bol.
  • Añadir las salsas al bol y mezclar bien.
  • Colocar un poco de arroz sobre la hoja de plátano, cerrarlo formando un paquetito y sujetar con un palillo de madera. Pintar de aceite utilizando un pincel. Repetir la operación con los 11 paquetes restantes. En la foto, hemos abierto aposta la mitad para que se vea el contenido.
  • Asar al horno a 200º C durante 6 minutos por cada lado.

domingo, 29 de octubre de 2017

Aguacates rellenos (Samoa)

En esta vuelta al mundo nos hemos preocupado de que todos los continentes tuvieran una representación razonable. Para completar la cuota oceánica (tras Fiyi), nos hemos desplazado hasta Samoa (no confundir con la Samoa americana, aunque ambas sean parte del mismo archipiélago).

Flag of Samoa.svg

Es una receta muy sencilla y muy original, ya que el relleno de los aguacates es con frutas pero se trata de un plato salado. Siendo tan fácil y con ingredientes tan asequibles, no hay motivo para no sorprender a tus invitados con esta pequeña excentricidad.


Ingredientes (2 personas):
  • 2 aguacates
  • 4 rodajas de piña
  • 1/2 papaya
  • Coco rallado
  • 2 hojas de lechuga grandes
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Zumo de limón o vinagre de vino
  • Sal
Preparación:
  • Preparar una vinagreta con la sal, el aceite y el limón o el vinagre. Reservar.
  • Partir los aguacates por la mitad y retirar la pulpa.
  • Cortar en cubitos los aguacates, la piña y la papaya. 
  • Bañar con la vinagreta, mezclar bien y servir sobre las pieles de aguacate.
  • Añadir coco rallado por encima para decorar y servir sobre unas hojas grandes de lechuga.

domingo, 22 de octubre de 2017

Liboké (República Democrática del Congo)

Volvemos a África y concretamente a la República Democrática del Congo. Normalmente a este país (antes conocido como Zaire) se le conoce popularmente como el "Congo" (Congo belga), pero esto puede crear cierta confusión con la República del Congo (Congo francés). Por eso, lo contamos como país que empieza con R (en cualquier caso, es menor licencia ortográfica que escribir Qatar, como hicimos en la entrada anterior).

Flag of the Democratic Republic of the Congo.svg

Es un país que tengo muchas ganas de visitar y no sé muy bien por qué. Supongo que de pequeño debí ver algún documental sobre el río Congo, pero el caso es que siendo adolescente, un día en clase de inglés nos preguntaron qué lugar queríamos visitar (por sacar algún tema de conversación que nos permitiera practicar el idioma) y recuerdo que yo hablé de este río. Espero que algún día la situación política del país mejore y pueda ir y probar platos tan ricos como este pescado al hatillo. Lo más difícil fue encontrar hojas de plátano (que encontramos congeladas en un locutorio regentado por latinoamericanos) e hilo de cocina (en El corte Inglés). Si no encontramos las hojas de plátano, podemos sustituirlas por papel de plata.



Ingredientes (2 personas):
  • 1 dorada (o, si hay suerte, algún pescado del río Congo de carne firme)
  • 1 cebolla
  • 150 g de cacahuete
  • 1 limón (su zumo)
  • Guindilla
  • 1 hoja de plátano
  • Sal
  • Pimienta negra
Preparación:
  • Limpiar el pescado y cortarlo en filetes o trozos grandes. Salpimentar y reservar.
  • Pelar los cacahuetes, tostarlos en una sartén, triturarlos y reservar (cuidado que no se quemen)
  • Pelar las cebollas en rodajas y reservar.
  • Calentar agua en una olla y cuando esté hirviendo pasar por encima del vapor la hoja de plátanos hasta que se ablande. Partir dos trozos del tamaño adecuado para cubrir el pescado.
  • Salpimentar las hojas, colocar encima la mitad de los cacahuetes y sobre ellos el pescado. Cubrir con la cebolla, guindilla al gusto y el resto del cacahuete. Bañar con el zumo de limón.
  • Doblar las hojas de plátano formando un paquete y cerrarlo con el hilo de cocina para evitar que el relleno se salga.
  • Cocinar a fuego lento en las brasas de una barbacoa o, en su defecto, en el horno.
  • Como guarnición se puede usar arroz blanco, aunque en nuestra opinión es un plato único por sí mismo.

domingo, 15 de octubre de 2017

Hojaldritos de cordero (Qatar)

Para la próxima receta, permitidnos la licencia ortográfica de escribir Catar con Q, como se hacía hasta hace unos años cuando la RAE decidió recomendar que se utilizara la C.

Flag of Qatar.svg

Es un plato un poco laborioso pero el resultado fue bastante bueno, especialmente el relleno de los hojaldres (nos sobró un poco y nos encantó comerlo como aperitivo). Los ingredientes son fáciles de encontrar, lo único a destacar es que en nuestra carnicería no venden carne de cordero picada y tuvimos que picarlo nosotros a cuchillo.


Ingredientes (2 personas):
  • 250 g de carne de cordero picada
  • 1 paquete de hojaldre
  • 1/4 pepino
  • 1/2 cebolla
  • 1 puñadito de piñones
  • 1 puñadito de pasas
  • 1 puñado de queso rallado (nosotros usamos parmigiano, pero seguro que hay quesos más adecuados)
  • 1 puñado de cilantro fresco
  • 1 puñado de menta fresca 
  • 1 huevo batido (o la clara del huevo batida)
  • 1/2 yogur natural
  • Pimienta
  • Mantequilla
Preparación:
  1. Tostar ligeramente los piñones en una sartén con cuidado de que no se quemen. Reservar.
  2. Picar la cebolla finita y pocharla en una sartén con aceite de oliva.
  3. Añadir el cordero ya picado y saltear hasta que coja buen color.
  4. Lavar el cilantro y la menta, secar y picarlos en trozos pequeños
  5. Rallar el queso si todavía no lo está.
  6. Mezclar en un bol la carne, la cebolla, el queso, la menta y la mitad del cilantro. Añadir pimienta al gusto. Dejar enfriar un poco para que no deshaga el hojaldre.
  7. Sacar el hojaldre del frigorífico y cortarlo en cuadraditos de unos 8x8 cm. Colocar sobre cada uno un poco de relleno y cerrar formando un paquetito. Pincelarlos con un poco de huevo batido.
  8. Untar una fuente con mantequilla, colocar los hojaldres y hornear a 180ºC hasta que cojan color.
  9. Mientras tanto, preparar la salsa mezclando el yogur, el resto del cilantro y el pepino troceado bien fino.
  10. Servir los hojaldres con la salsa de yogur y pepino por encima.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Causa limeña (Perú)

Después de una pausa estival retomamos la vuelta al mundo gastronómica, esperando no tardar tanto en actualizar para la próxima vez. Y para la ocasión saltamos a Sudamérica, donde tenemos una de las gastronomía más conocidas en España, la peruana.

Flag of Peru.svg

Lo más célebre sin duda es el ceviche, pero nosotros hemos querido salirnos de lo obvio y probar un plato de curioso nombre: la causa limeña. Las causas son toda una familia de recetas con múltiples variantes, aquí os contamos la que nosotros probamos y que seguro repetiremos.


Ingredientes (2 personas):
  • 1 patata grande
  • 1/2 pechuga de pollo
  • 1 huevo duro
  • 1 aguacate pequeño
  • 1 cebolla morada
  • Un puñadito de aceitunas negras
  • 2 cucharadas de mahonesa
  • 1 limón
  • 1 punta de ají
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
Preparación:
  • Picar la cebolla muy finita junto a un poco de ají (el picante puede estar según nuestro gusto).
  • Remojar la mitad de la cebolla con el zumo del limón y dejar macerar.
  • Cocer la patata y el huevo (si no está duro) en una cacerola con agua y sal.
  • Poner a cocer también la pechuga en otra cacerola con agua y sal.
  • Una vez cocida la patata, machacarla con un tenedor, añadir aceite, la cebolla macerada y el ají. Remover bien.
  • Deshuesar las aceitunas (si no son sin hueso) y picarlas en trozos finos.
  • Una vez cocida la pechuga, desmigarla, salpimentarla al gusto y mezclarla bien con la otra media cebolla picada, las aceitunas y la mahonesa.
  • Cortar en rebanadas el huevo duro y el aguacate.
  • Para servir, utilizar un molde y añadir una capa de patata, otra de pollo, huevo y aguacate, otra de puré y terminar decorando con huevo y aguacate. 
Otros países con la P

En el blog también tenemos recetas de Portugal.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Ternera con salsa de Cebreiro

Este mes de agosto pasamos unos días en Galicia. Cuando hacíamos el viaje de vuelta, decidimos hacer una parada técnica para tomar un café antes de cruzar la frontera con Castilla y León porque, no sé si con fundamento o no, me da la impresión de que los cafés en Galicia suelen estar mejores que en el resto de España. El caso es que paramos en la última salida de la A6 que casualmente resultó ser Pedrafita do Cebreiro, donde se produce el queso Cebreiro (o de O Cebreiro). En uno de los restaurantes donde comimos los días anteriores vimos en la carta solomillo con salsa de Cebreiro y, aunque no lo pedimos, el dato llamó mi atención y quedó almacenado en un lugar privilegiado de mi memoria, así que no dejamos pasar la oportunidad de llevarnos un queso a casa. Unos días después, preparamos una variante del plato en casa, sustituyendo el solomillo por ternera ya que encontramos unos estupendos filetes en oferta.

Ingredientes (2 personas):

  • 2 filetes grandes de ternera
  • 1 lata pequeña de pimientos del Piquillo (o la guarnición que queremos)
  • 110 g de queso Cebreiro
  • 150 ml de leche
  • 23 g de mantequilla
  • 14 g de harina
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva virgen extra
Preparación:
  • Sacar la carne un rato antes del frigorífico para que esté a temperatura ambiente, salpimentarla por los dos lados y cocinarla a la plancha con un poco de aceite de oliva virgen extra.
  • Mientras tanto, comenzamos a preparar la salsa derritiendo la mantequilla en una sartén caliente.
  • Agregar poco a poco la harina mientras removemos con una varilla hasta mezclar bien.
  • Añadir la leche sin dejar de mezclar, hasta que no haya grumos.
  • Añadir el queso partido en trozos pequeños, añadir sal, pimienta y nuez moscada al gusto
  • y continuar mezclando hasta tener una mezcla homogénea.
  • Para la guarnición, usamos unos pimientos del piquillo de lata: simplemente lavarlos bien para retirar el líquido y pasar ligeramente por la plancha (por ambos lados).

lunes, 19 de junio de 2017

Cordero al cilantro (Omán)

Tras un mes de parón bloggero volvemos con nuestra vuelta al mundo particular. Esta vez, desde Nicaragua damos un salto de nuevo a Asia, concretamente a Omán, un país poco conocido situado en la península arábiga.

Flag of Oman.svg

Para conocer un poco mejor este país hemos vuelto a echar mano de "El libro de las cocinas del mundo", de la editorial Integral. Concretamente decidimos preparar un cordero al cilantro, hace ya unas semanas, cuando los calores veraniegos aún no habían hecho su aparición y todavía apetecía encender el horno. Sin más, os enseñamos la receta, que nosotros hemos acompañado de una guarnición de boniatos asados.


Ingredientes (2 personas):
  • 1/2 pierna de cordero de aproximadamente 3/4 kg
  • 1 diente de ajo
  • La piel de 2 limones
  • Un buen puñado de cilantro fresco
  • Un buen puñado de perejil fresco
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 taza de agua
  • Pimienta negra molida al gusto
Preparación:
  1. Lo primero que tenemos que hacer es encender el horno para que se vaya precalentando a 180ºC.
  2. Mientras  limpiamos bien el cordero de grasa y nervios y hacemos unos cortes en la carne. 
  3. Pelamos el ajo y lo cortamos en rodajitas. Pelamos también los limones procurando que no queden partes blancas junto a la piel. En cada uno de los cortes que hemos hecho en la carne ponemos una rodajita de ajo y un trozo de la piel de limón.
  4. Por otro lado, picamos bien fino tanto el cilantro como el perejil y lo mezclamos con el aceite de oliva y la pimienta recién molida y untamos la pierna de cordero con esta mezcla.
  5. Lo ponemos en una fuente de horno y vertemos el agua por encima.
  6. Metemos en el horno durante 1 hora u hora y media, vigilando de vez en cuando que la carne no se seque. Si vemos que se queda sin líquido, añadimos un poco mas de agua.
  7. Servimos cortado en rodajas, regado con el jugo de la cocción y acompañandolo de arroz, pan de pita o verduras.
P. D. En nuestro caso lo servimos con boniato asado, muy simple de hacer. Lo pelamos, lo cortamos en rodajas y lo ponemos en una fuente de horno con un poco de sal, hierbas al gusto y aceite. Horneamos a la vez que el cordero hasta que este tierno (alrededor de 3/4 de hora).

Ya veis que es muy muy sencilla. Esperamos que os guste y nos pongáis muchos comentarios :)

domingo, 30 de abril de 2017

Arroz caldoso del senyoret

¡Hola! Nos hemos dado cuenta de que no habíamos escrito ninguna receta en abril y como no queríamos dejar un mes en blanco nos hemos puesto manos a la obra. Aunque tenemos varias en borradores, hemos decidido contaros lo que hemos almorzado hoy. Como ya sabéis, la auténtica paella valenciana lleva carne y verduras pero no pescado ni marisco. Hoy nos apetecía varias y hemos preparado un arroz del senyoret (señorito), que se llama así porque el pescado y marisco que se incorpora se echa ya pelado, por lo que se puede comer cómodamente sin tener que mancharnos las manos al pelarlo. Además, nos apetecía comerlo caldoso, aunque otras veces lo hemos comido seco (la única diferencia es la cantidad de agua y el tiempo de reposo al final). Podéis echar el pescado o marisco que más os guste o que tengáis en casa, por ejemplo los mejillones (mejor si son clòtxines valencianas) también le van bastante bien.


Ingredientes (3 personas):
  • 200 g de arroz
  • 400 g de gambas 
  • 200 g de almejas 
  • 1 calamar pequeño
  • 1 cebolla
  • 1/2 pimiento verde
  • 1/2 cucharada de pimentón
  • Hebras de azafrán
  • 2 l de agua + agua para limpiar las almejas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Preparación:
  • Poner las almejas durante media hora en un cuenco con abundante agua y sal para que suelten la tierra. Escurrirlas, lavarlas bien para eliminar el exceso de sal y descastar las que estén abiertas o rotas.
  • Pelar las gambas y reservarlas. Con los retos, haremos un caldo de marisco.
  • Sofreír las cabezas, pieles y patas de las gambas en una cazuela con un poco de aceite de oliva virgen extra. Añadir 2 litros de agua y sal al gusto y dejar cocer durante 20-30 minutos.
  • Mientras tanto, limpiar el calamar, cortarlo en aros y reservar.
  • Pelar y picar la cebolla muy fina. Picar el pimiento verde también en trozos muy finos. Pocharlos en una paella con un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra y un poco de sal.
  • Rallar un tomate y añadirlo a la paella (haciéndole sitio en el centro).
  • Una vez sofritas las verduras, añadir el pimentón, el arroz y el calamar. Mezclar bien.
  • Añadir el caldo y el azafrán. Volver a mezclar bien.
  • Cocinar 6-8 minutos a fuego fuerte, 6-7 minutos a fuego medio y 3-4 minutos a fuego suave. 
  • Mientras tanto, abrir las almejas: las ponemos al fuego en una cazuela baja con un buen chorro de vino blanco, tapamos y dejamos unos 5 minutos hasta que se hayan abierto.
  • 2 minutos antes del final de la cocción del arroz, añadir las gambas, repartiéndolas bien por toda la paella.
  • Cuanto termine de cocer el arroz, añadir las almejas.
  • Servir en seguida sin dejar reposar.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Cóctel de camarones (Nicaragua)

Continuamos nuestra gira gastronónica por el planeta y volvemos al continente centroamericano, pero esta vez a la parte continental: Nicaragua.

Flag of Nicaragua.svg

Se trata de un plato frío muy apto para el clima de aquellas tierras, ahora que estamos en primavera nos conviene también ir ampliando el repertorio de recetas de este tipo. Es muy fácil de preparar y el único aspecto a destacar es que no se utilizan lo que en España conocemos como camarones sino gambas, que al menos en Norte y Centroamérica curiosamente reciben ese nombre.


Ingredientes (2 personas):
  • 200 g de gambas cocidas
  • 1 tomate grande
  • 1/2 pimiento rojo grande
  • 1/4 de cebolla dulce grande o cebolleta
  • 1 pomelo
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • 1/2 vaso de agua
  • 1 puñado de hojas de cilantro
  • Sal
  • Vinagre
  • Guindilla
Preparación:
  • Pelar la cebolla y lavar el tomate y el pimiento.
  • Picar bien el tomate, el pimiento, la cebolla y el cilantro, y colocarlos en un bol grande junto a las gambas.
  • Extraer el jugo del pomelo y añadirlo al bol junto al agua y la salsa de tomate.
  • Añadir sal, vinagre y guindilla al gusto. Remover bien.
  • Dejar reposar en el frigorífico 2-3 horas antes de servirlo en cuencos individuales.
Otros países con la N

En el blog también tenemos recetas de Noruega.

domingo, 26 de marzo de 2017

Ruta de pintxos por San Sebastián

Creo que no exagero en absoluto al decir que San Sebastián es una de las grandes capitales gastronómicas del mundo. Es una ciudad que me encanta visitar y he estado unas cinco veces en la última década. Las últimas veces ha sido por trabajo, pero incluso así siempre hay tiempo para tomar unos pintxos. En esta entrada os resumo algunos de mis bares favoritos y la tapa recomendada en cada uno.

Todos tenemos la imagen mental de la taberna vasca donde uno se sirve los pintxos que desea y al final le cobran a partir de palillos, pero por lo que he visto esa modalidad se lleva poco en Donostia y es mucho mas habitual pedir pintxos calientes al camarero y que los encargue a la cocina. Los locales  van a muchos bares y se toman solamente una cosa en cada sitio, por lo que suelen pedir cortos de vino (potes) y de cerveza (zuritos) por el bien de su hígado. Para los abstemios, también venden cortos de mosto ("mostos pequeños"). Ir de pintxos en esta ciudad no es barato, pero no es mucho más caro que en otras ciudades como Zaragoza (50 céntimos el mosto pequeño de San Sebastián, 2 euros el mosto normal, porque no hay pequeño, en Zaragoza).

La ruta empieza en el barrio de Gros, al otro lado del río Urumea. Es una zona con muchos bares pero mucho menos turística que el casco histórico, por lo que los precios son bastante más baratos y el ambiente más auténtico. De hecho, los jueves hay un "pintxo-pote", donde por un precio reducido (2 euros) te dan bebida y pintxo. Eso sí, el ambiente es demasiado destroyer para mí, las calles parecen más un macrobotellón que otra cosa (nada que ver, por ejemplo, con el juepintxo de Zaragoza, de ambiente joven pero no tanto).

Comenzamos con el bar Zabaleta (), cuna de una de las mejores tortillas de patata de la ciudad y por tanto del mundo. A mí personalmente me gustan un poco menos jugosas, pero igualmente me quito el sombrero ante el resultado. Además, genial de precio: zurito y pintxo de tortilla por 3 euros. Imprescindible.


No demasiado lejos queda el Urtxuri bi (), cuya especialidad son los pinchos de bacalao. Probamos uno al pil al pil y otro con pasas y piñones. Muy buenos pero precio ya alrededor de 5 euros con bebida.


Siguiendo en el mismo barrio, tenemos el Ezkurra (½), donde se encuentra la ensaladilla rusa más famosa de la ciudad, venden incluso fiambreras para llevar. Está buena pero debo decir que no es la mejor que he probado. Además, servida sobre una base de pan se hace muy difícil de comer.


La ruta continúa en la parte vieja o, como dicen los autóctonos, "lo viejo". Los bares del barrio están llenos de clientes llegados de todas partes del mundo, sobre todo de Francia, pero también hay muchos donostiarras. Empezamos en la calle Fermín Calbetón, donde en pocos metros cuadrados hay muchos lugares que valen la pena. Empezando por el extremo más cercano al mercado, encontramos el Goiz Argi (). Es famoso por su brocheta de gambas con una salsa de vinagreta por encima. Recomendable.


Si tuviera que recomendar un bar entre todos, probablemente me quedaría con el Sport (), prácticamente al lado del anterior. Tienen un montón de pintxos interesantes entre los cuales el más famoso, y con motivo, es el foie a la plantxa, pero otros como el txipirón relleno de txangurro no desmerecen.


Para completar la trilogía, en la puerta (siempre abierta, como es habitual en Euskadi) de al lado está Borda Berri (). Bajo el eslogan de "aquí se guisa" ofrecen muy interesantes pintxos, casi todos ellos preparados al momento en la cocina. Mi favorito es un sublime risotto al Idiazábal, pero el arroz bomba con txipirón, la oreja de cerdo con romesco, el pulpo con membrillo o el magret de pato también merecen una mención especial.


Bastante más lejos ya, junto a la iglesia de Santa María, está el Sirimiri (½). Se especializan en tapas más "de autor", más creativas y más caras. Muy bueno el pan bao con pato y pepino encurtido. En otra ocasión probé otros pintxos estupendos que esta vez no encontré en la carta (como el ajoblanco con sardina), así que parece que la van rotando para aprovechar los productos de temporada.

 

Para terminar, nada como tomarse el postre en La Viña (). Aunque tienen pintxos salados como cualquier otro bar del barrio, su fama se la debe a una deliciosa tarta de queso. Puedes acompañarla de un café si consigues hacerte un hueco en la barra. Es una tarta clásica sin confituras y, aunque esa ausencia le duele a un amante de las frutas del bosque, está realmente impresionante.


Pues nada, esperemos que los probéis y que nos contéis vuestra opinión.

viernes, 17 de marzo de 2017

Fabes con almejas

¡¡Hola de nuevo a todos!! Como supongo que pasará a todos los blogeros gastronómicos, a veces sucede que después de hacer una foto a un plato y subirla al blog, se queda durante mucho tiempo en borradores. Esto es precisamente lo que nos ha pasado con este plato, las fabes con almejas, que hicimos hace ya un tiempo con unas alubias de la granja que compramos en una tienda del barrio que me encanta por su variedad de legumbres y sus productos de cercanía.

Hace poco las hemos vuelto a repetir, pero esta vez con fabes asturianas, aunque compradas en una tienda de Zaragoza también bastante chula, ya que su iniciativa se basa en la no producción de residuos plasticos, por lo que puedes llevarte tu propio recipiente o ellos te lo ponen en bolsas de papel. Se llama "Sin huella" y esta en el Coso bajo, por si nos lee algun zaragozano y le apetece ir a echar un vistazo. Eso sí, los precios son mas bien altos. Sin más, os dejamos con la receta, que sacamos de la página de la asturiana Isasaweis.


Ingredientes (3 raciones):
  • 300 g de fabes
  • 250 g de almejas
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • Un par de hojas de laurel
  • Unas hebras de azafrán
  • Vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Preparación:
  1. En primer lugar hay que poner a remojo las fabes la noche anterior en un bol con agua y un chorro de aceite. Nosotros también ponemos las almejas en un bol con agua y sal, para que si tienen algo de tierra la suelten y no estropee el guiso.
  2. Al dia siguiente escurrimos las alubias y las frotamos entre las manos. Se supone que esto sirve para que durante la cocción no se les quiten las pielecillas. 
  3. Las ponemos en una olla, junto con media cebolla pelada, las hojas de laurel, las hebras de azafrán y un chorro de aceite de oliva. Añadimos agua hasta que las cubra y las ponemos a cocer. Sin olla rápida son un par de horas. Usando nuestra olla tardamos 20 minutos, pero el tiempo depende de la olla que tengamos.
  4. Por otro lado, pelamos la otra media cebolla y la picamos finamente. Picamos también el diente de ajo y sofreímos ambas en una sartén con un poco de aceite.
  5. También preparamos las almejas. Las escurrimos bien y las lavamos para que no estén demasiado saladas. Retiramos si hay alguna abierta o rota. Posteriormente las ponemos al fuego en una cazuela baja con un buen chorro de vino blanco, tapamos y dejamos unos 5 minutos hasta que se hayan abierto. 
  6. Una vez abiertas las almejas, las pasamos por un colador, reservando el líquido que queda de la cocción en un bol y las añadimos al sofrito de cebolla y ajo.
  7. Cuando las fabes hayan terminado de cocer, retiramos la cebolla, poniéndola en un vaso de batidora junto con un poco de agua de la cocción. Lo batimos y lo agregamos a las alubias. 
  8. Agregamos tambien el sofrito de cebolla y ajo con las almejas y el liquido de la cocción de las almejas, colándolo con una tela fina o un trozo de papel de cocina con el fin de que no tenga nada de tierra. Dejamos cocer 10 minutos más, sin remover con cuchara, simplemente meneando la cazuela de vez en cuando para que se ligue todo bien. 
  9. Rectificamos de sal si es necesario y servimos. 
Con un buen trozo de pan es una comida perfecta. Esperamos que os guste y que lo preparéis muchas veces.

martes, 14 de marzo de 2017

Zanahorias tricolor a la menta

¡¡Hola de nuevo a tod@s!! Hoy os presentamos una receta que no debería ni calificarse como tal por su sencillez. Sin embargo, nos ha parecido buena idea dejarlo escrito por aquí, ya que es muy sabroso y un perfecto acompañamiento de multitud de platos. La idea la sacamos del libro "Cocina Marroquí: Tajines y cuscus" y  para hacerlo un poco mas sofisticado, utilizamos unas zanahorias de colores que tan de moda están actualmente, y que fueron todo un descubrimiento, especialmente las amarillas, mucho más dulces que las tipicas naranjas. Os dejamos con la receta y esperamos que os guste y la utilicéis muchas veces.


Ingredientes (2 personas):
  • 5 ó 6 zanahorias (ya sean de colores o normales)
  • Un puñado de menta picada
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
 Preparación:
  1. Pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas no muy gruesas.
  2. Las ponemos un un recipiente para cocer al vapor en microondas, añadiendo un par de cucharadas soperas de agua y lo ponemos en el microondas a máxima potencia durante 5 minutos.
  3. Una vez cocidas, con cuidado de no quemarnos, las escurrimos y las pasamos a un plato. Las aliñamos con sal, un chorro generoso de aceite de oliva y un puñado de menta picada.
  4. Servimos acompañando cualquier tipo de plato.

sábado, 11 de marzo de 2017

Pan de pita

¡¡Hola a tod@s!! Hace un tiempo nos compramos una Kitchen Aid y me dió por hacer pan casero. Probé diferentes variedades, pero aún tengo pendiente apuntarme a algún curso para aprender mejor la técnica del amasado y que los resultados sean verdaderamente satisfactorios.

Entre los panes que probé a hacer, y uno de los que mejor resultado me ha dado hasta ahora, es el pan de pita. Además es un pan muy versatil ya que puede servir tanto para acompañar un tajín como un hummus o un guacamole, o hacerte un kebab... Por ello, os dejamos con la receta, ya que es muy fácil de hacer y seguro que os gusta.


Ingredientes (10 pitas):
  • 500 g de harina
  • 270 g de agua
  • 8 g de sal
  • 6 g de levadura fresca
Preparación:
  1. El primer paso es amasar todos los ingredientes juntos, teniendo en cuenta que la levadura se añade desmenuzada cuando ya está medio amasado todo. De esta manera se da tiempo a que el gluten de la harina se desarrolle sin que la levadura empiece a hacer efecto. El amasado llevará 10-15 minutos, quedando finalmente una masa lisa y elástica. Podemos ayudarnos de una amasadora o batidora planetaria y finalizar con un breve amasado a mano.
  2. Dividir en unas 10 porciones de 80 g cada una. Darles forma de bola y dejar reposar 45 minutos tapadas con un trapo húmedo.
  3. Pasado el tiempo de reposo aplanar cada bola con el rodillo hasta obtener discos de unos 2 ó 3 mm de grosor.
  4. Tapar y dejar reposar mientras se calienta el horno a 220 ºC. (Nosotros lo hacemos sin ninguna bandeja dentro para hornearlas en la base del horno). Además, en este paso es importante  no dejarlas reposar más de 10 minutos, ya que sino comenzará a formarse miga y no se hincharan. Al hincharse se crea el bolsillo interior característico.
  5. Hornear unos 4 minutos hasta que se hinchan y empiezan a coger algo de color. Dar la vuelta y dejar 1 minuto mas. (¡CUIDADO! la pita es un pan poco cocido, ¡NO ha de dorarse!)
  6.  Sacar y reservar las pitas tapadas con un trapo de algodón para que se mantengan tiernas.
¡¡Buen provecho!!

miércoles, 8 de marzo de 2017

Caprichos de Jordi Roca

Ya os contamos hace poco nuestra visita a El Celler de Can Roca, restaurante que nos encantó. Por su precio, su ubicación en Girona y su dificultad para conseguir mesa dudo que volvamos a repetir, pero afortunadamente hay alternativas para disfrutar de las genialidades de Jordi Roca, el encargado de los postres.

Jordi Roca y su esposa Alejandra Rivas dirigen una cadena de heladerías, Rocambolesc, con sucursales al menos en Madrid, Barcelona, Girona y la Costa Brava. En nuestra última visita a la capital catalana no nos lo pensamos y nos dirigimos al local (en la Rambla 51, junto al teatro del Liceu), para probar un par de helados. La principal novedad es que cada helado puede mejorarse con varios aderezos (toppings). Parece ser que la carta va rotando para usar productos de temporada y, para cada sabor, el personal sugiere los aderezos propuestos por los maestros heladeros, aunque se pueden cambiar. Yo probé un helado de chocolate y me dejé recomendar tres aderezos también basados en dicho ingrediente: cobertura de chocolate, galleta de chocolate y peta-zetas de chocolate, todo inspirado seguramente en el postre de "anarkía de chocolate".


Azalea pidió un helado de panettone con cobertura de chocolate, fruta confitada y azúcar perlado. Cada helado costó 3.95 euros, así que os lo recomendamos totalmente.


Además, las pasadas Navidades sacaron al mercado tres turrones inspirados en postres del restaurante. Se podían adquirir en El rincón del gourmet de El corte inglés y en heladerías Rocambolesc. Cada uno de los "turrones" (no me gusta mucho usar ese término para denominar este resultado) costaba 11.50 euros.


En concreto, los turrones están inspirados en la "anarkía de chocolate", el "cromatismo naranja" (que pudimos probar en el restaurante) y el "postre làctic".


Evidentemente son mucho mejores los postres (por lo menos el cromatismo naranja, que es el que hemos probado), pero aún así vale la pena. Si tenéis que escoger uno, mi recomendación es el láctico. Esperemos que las próximas Navidades se animen a repetir y a sacar nuevos productos.

domingo, 5 de marzo de 2017

Tajín de pollo, limones en conserva y aceitunas (Marruecos)

La siguiente escala en nuestro viaje gastronómico por el mundo es uno de nuestros países vecinos, Marruecos.

Flag of Morocco.svg

Al igual que en otras ocasiones, tenemos varias recetas marroquíes en el blog pero hemos querido preparar algo especial para la vuelta al mundo: un tajín de carne de pollo (hasta ahora siempre los habíamos hecho de cordero), con limones en conserva y aceitunas partidas. Los limones en conserva nos costó un poco encontrarlos, pero después de preguntar en varias tiendas especializadas los conseguimos en una carnicería halal.

Es importante tener en cuenta a la hora de cocinar tajines, que son platos con una cocción lenta, aproximadamente de 2 horas, por lo que hay que contar con ese tiempo. Este además, requiere otras 2 horas adicionales para marinar el pollo, así que es ideal para fines de semana en los que podamos permitirnos pasar la mañana entre fogones.



Ingredientes: (para 2 personas)
  • 4 muslos de pollo
  • 1 limón en conserva 
  • 1 limón normal
  • Un buen puñado de aceitunas verdes partidas
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 nuez de mantequilla
  • Aceite de oliva
  • Tomillo
  • Cilantro fresco
  • 12 g de raíz de jengibre
  • Unas hebras de azafrán
  • Pimienta
  • Sal
Preparación:
  1. Lo primero que debemos hacer es preparar un adobo. Para ello, mezclamos la cebolla y el jengibre fresco rallado, el ajo machacado, un puñado de cilantro fresco y el azafrán con el zumo del limon exprimido, 2 cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta.  Untamos los muslos de pollo con esta mezcla y lo dejamos reposar en un recipiente tapado durante al menos 2 horas. Podemos remover de vez en cuando para que el pollo se impregne bien de los sabores.
  2. Una vez marinado, calentamos la nuez de mantequilla, junto con una cucharada de aceite en el tajín o recipiente donde vayamos a preparar el guiso. Retiramos los muslos de pollo del adobo y los sofreímos, hasta que queden dorados por fuera. 
  3. Una vez dorados, vertemos el adobo restante por encima y añadimos agua hasta que cubra la mitad de la carne. Llevamos a ebullición y lo dejamos cocer a fuego bajo y tapado durante unos 45 minutos, dando la vuelta al pollo un par de veces durante este tiempo.
  4. Tras los 45 minutos incorporamos el limón en conserva cortado en tiras finas, las aceitunas y un poco de tomillo. Cocemos tapado a fuego bajo durante otros 20 minutos. 
  5. Una vez finalizado salpimentamos al gusto y lo servimos con tomillo o cilantro picado espolvoreado por encima. 
Nosotros lo acompañamos con  unas zanahorias a la menta, pero perfectamente se puede acompañar con cuscús blanco o con pan de pita. ¡¡Buen provecho!!!

Otros países con la M

En el blog también se pueden encontrar varias recetas de México.

domingo, 26 de febrero de 2017

Calçots al horno

Es temporada de calçots y los habituales del blog ya sabéis que nos encantan (años atrás os contamos nuestra primera calçotada). Lo más apropiado es cocinarlos a la brasa y comerlos en el campo. En Aragón no hay por supuesto tantos lugares como en Cataluña donde comerlos, pero los hay y todos los años solemos ir un día. Este año hemos querido probar a prepararlos en casa, en el horno. Por supuesto no es lo mismo, pero al menos nos permite no quedarnos con las ganas de probar este manjar. Eso sí, envolved concienzudamente el horno con papel porque ensucian muchísimo. ¡Pero mucho mucho!.


Ingredientes:
  • Calçots
  • Salsa romesco
Preparación:
  • Preparar con antelación la salsa romesco (instrucciones aquí) para que se asiente.
  • Envolver muy bien el interior del horno con papel y ponerlo a precalentar a la máxima temperatura.
  • Limpiar bien los calçots bajo el grifo para retirar los trozos de tierra que puedan contener. Retirar los extremos, tanto la raíz como la mayor parte de lo verde.
  • Colocar los calçots sobre una parrilla para el horno y colocar bajo ella una bandeja con papel para que recoja los jugos que suelten los calçots.
  • Cocinar durante 30 minutos. 
  • Dar la vuelta a los calçots y cocinar 10 minutos más.
  • Comer enseguida sin dejar que se enfríen (se pueden envolver en papel de periódico para que conserven mejor el calor); simplemente retirar la capa más externa ("la camiseta"), que estará quemada, mojar en romesco y comer con cuidado de no mancharnos (lo tradicional es usar un babero para evitarlo).

domingo, 29 de enero de 2017

Ensalada de arenque (Lituania)

Nos toca retomar la vuelta al mundo gastronómica y en esta ocasión volvemos al viejo continente, concretamente a tierras lituanas. En el blog ya tenemos alguna receta como la conocida sopa fría de remolacha, si bien hemos querido preparar algo nuevo para la ocasión.

Flag of Lithuania.svg

Vuelve a ser un plato frío, que no pega demasiado en estas fechas pero la realidad es que la tenemos preparada desde hace meses y se ha demorado por la costumbre de publicar las recetas en orden alfabético. Concretamente, es una ensalada agridulce de arenque muy recomendable porque es sencilla y muy diferente a los platos que estamos acostumbrados.


Ingredientes (2 personas):
  • 1/2 kg de arenques marinados
  • 1 cebolleta
  • 1 manzana ácida
  • 1 huevo duro
  • Miga de pan
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Zumo de limón
  • Pimienta 
  • Azúcar
Preparación:

  • Dejar los arenques en remojo en agua fría durante la noche anterior.
  • Pelar la cebolleta, la manzana y el huevo duro, picarlos en trozos pequeños y colocarlos en un bol grande.
  • Añadir zumo de limón (para evitar la oxidación de la manzana) y trozos pequeños de miga de pan.
  • Escurrir los arenques, cortarlos en trozos pequeños y añadirlos al bol.
  • Aliñar con un poco de azúcar, pimienta y aceite (pero no sal). Mezclar bien y rectificar el punto de sabor agridulce si fuera necesario.
  • Servir fría